Siempre había dicho que para mis necesidades diarias no le veía un hueco a un iPad y menos con las funcionalidades que ofrece. Pero tras la última Keynote y la llegada inminente del iOS4 mi opinión acerca del dispositivo ha cambiado.
Ayer por la tarde mientras paseaba por el centro comercial “La Maquinista”, me acerqué a ver el nuevo iPod nano con pantalla táctil (que por cierto está genial) y a medio camino me detuve a ver los Ipad y a reflexionar un poco sobre el hecho de comprarlo o no.
No se como ni porqué razón asalté a una dependienta de la tienda preguntándole si tenían iPads wifi de 16Gb a lo que ella muy amablemente me contestó: “Si tenemos algunos”. Por un momento vacilé y seguidamente le dije: “Me podrías sacar uno?” a lo que ella contestó “Por supuesto que sí”.
Esto es todo lo que recuerdo de aquel momento, cuando desperté de mi trance estaba saliendo de la tienda con un nuevo miembro de mi coleccion Apple camino de mi casa.
Tengo que decir que a veces compramos sin necesidad, pero puedo asegurar que después de un día con él volvería a comprarlo de nuevo. Yo ya dispongo de un netbook que me permite tumbarme en el sofá de mi casa y repasar mi correo, navegar por internet y hacer un par de documentos o informes, pero después de hacer lo mismo anoche con mi iPad, no hay color.
Todas estas cosas se pueden hacer igual con los dos dispositivos, pero….. la comodidad y la forma de hacerlo están a millones de años luz. Cuando navegas con el iPad por las paginas sin necesidad de un mouse y de una forma tan intuitiva que tan sólo has de pulsar con tu dedo sobre lo que quieres ver, mejora la experiencia de la navegación infinitamente.
Pienso que aún es pronto para hacer un análisis profundo de mi experiencia con el iPad así que tendreis que esperar unos días a que pueda calmar mi euforia inicial y lo analice como un elemento ya habitual en mi vida diaria.
Lo que si que voy a hacer es colgar el vídeo del Unboxing que hice para que lo disfrutes tanto como yo.
Entradas (RSS)